jueves, 29 de octubre de 2015

¿Es hora del cambio?

Época de elecciones. Todos escriben sobre ello y todos opinan, lo cual, me encanta. Es extremadamente divertido ver las diversas posturas que existen, más allá de que el choque y la confrontación abruman. Pero eso siempre es lo que ocurre cuando se opina, porque para opinar no hay que fundamentar. Se puede divagar libremente.

Sin embargo pujo por ser lo más objetivo posible y abrigo la esperanza de que las decisiones se tomen en base a hechos concretos y poco refutables. Me gustan los números, los datos contrastables y la realidad de las cosas. Por eso es que decidí en éstos días leer los archivos de la cámara de Diputados de la Nación y ver qué votó cada partido, al azar, sin reparar en fechas o temas. Ser aleatorio es una manera de darle objetividad al asunto.

Así descubrí que en la mayoría de las votaciones, los dos partidos que pelean por el poder, votaron igual, siempre a favor. Decidieron que era correcto trasladar los restos de Bernardo Monteagudo a Tucumán, que el 11 de marzo sea el día de la lucha contra la violencia de genero, establecer cómo política de estado la reactivación de los ferrocarriles de pasajeros y de cargas declarándolo cómo objetivo prioritario de la República Argentina (Yes, it voted PRO), votaron a favor de la creación de la Universidad Nacional de San Antonio de Areco (Si señores, el PRO a favor de la universidad publica, no entiendo más nada)  y votaron a favor de la actualización de las asignaciones familiares (¿Podes creer que el PRO también votó eso?) y de la indemnización a ex empleados de YPF.

Ahora, el espacio del ingeniero votó en contra, por ejemplo, en la creación de nuevos cargos de magistrados, funcionarios y empleados de las fiscalias generales y defensorias públicas (El FPV, a favor por completo) la creación del Instituto Nacional de Yerba Mate, la expropiación de inmuebles en CABA y la cesión a la Cooperativa de Trabajo 22 de Mayo, votó en contra de la prohibición en cualquier medio de la publicidad y mensaje que fomente la oferta sexual y la trata de personas (¿¿¿¡¡¡ Por qué???!!! Un dato color: Los socialistas de Santa Fe también votaron en contra) , estuvieron en contra de la re estructuración de la deuda contraída con los tenedores de bonos entre el 2005 y el 2010 y, claro, de la Ley de fertilización asistida y la ley de matrimonio igualitario (Michetti salió diciendo ahora que se arrepintió, en serio. Sólo que lo hizo por una razón menos loable aún: Pensó que las parejas gay iban a poder adoptar)

Son 4 años (10 si se quiere) que se deberían analizar para poder sopesar lo bueno y lo malo. Pero con un pequeño pantallazo (microscópico) extraigo alguna que otra conclusión. Primero, que lo que el Kirchnerismo quiso aprobar, se aprobó, más allá de la oposición de los restantes partidos, entre ellos, el PRO. Eso no está bueno. Tampoco me gustaría que el contrincante tenga mayoría absoluta. No suma nada a la República éste hecho. Todo lo contrario. Por otro lado, se ve una tendencia más conservadora, más administrativa por parte del PRO que del FPV. Lo digo en alusión a la creación de comités y  cargos. Eso me gusta, porque siendo inocente, pensaría que se evita o se limitan las posibilidades de cargos ñoquis y de clientelismo político. Me gustaría preguntarles a los del PRO porque votaron en contra de la publicidad fomentadora de prostitución, la ley de matrimonio igualitario y de la ley de fertilización asistida. No lo entiendo, no me entra en la cabeza.

Gane quién gane, también creo que sería sano que el poder esté diversificado. El congreso no puede ser una fiscalía y las mejores cosas surgen de la contraposición de ideas. ¿Es hora del cambio? Probablemente.

Información complementaria https://www.companias-de-luz.com/a-quien-le-conviene-que-se-siga-haciendo-el-cambio-de-hora/

domingo, 22 de marzo de 2015

Residencias y residentes

Hace varias semanas tuve la idea de comenzar a trabajar un espacio de entrevistas en el cual los residentes de cada especialidad nos contaran los por menores de las mismas. Sucede que a la hora de elegirlas, según parece, no se encuentran los detalles, la letra pequeña. Es decir, la carga horaria total, los sueldos, la cantidad de guardias por mes, etc. La cosa es que de todos los residentes a los que consulté, ninguno aceptó ser grabado o coordinar una cita. Si quisieron platicar en el momento, a la carrera, y contarme off the record todo lo que quisiera. Quizá luego de éste breve articulo, alguno se identifique con los neófitos (por haber sido uno de nosotros en su momento) y quiera iluminarnos.

¿Cómo es una jornada laboral típica en la residencia?
Cómo dije, no quisieron ser grabados y los nombres, para preservar su identidad, serán ficticios. Hermione (si, se parecía a la famosa hechicera de J.K. Rowling), R1 de pediatría en el Hospital de Niños Victor J Vilela, me contaba que entra a las 7 am, de lunes a domingos. Ésto significa que no tiene franco, ya que los días libres los debe utilizar para la realización de guardias de 24 hs, debiendo cumplimentar 8 durante el primer año de residencia. Palpatine, de cirugía, quién estaba rotando en calidad de R3 por el mismo hospital  proveniente de otro servicio, no era más alentador, ya que refería entrar a las 6 am y salir en algunas ocasiones a las 2 o 3 de la mañana. "Te estás por ir y te entra un baleado, un acuchillado y te tenes que quedar. Dejas la mochila en el perchero y al quirófano a asistir a tu compañero" me comentaba risueño. Hoy le daba gracia, pero me decía que no podía creer haber tolerado eso.
Los clínicos no la pasan para nada bien. El profesor Untonio del Hospital Provincial del Centenario entra a las 6 am igual que Palpatine, trabaja de lunes a domingos y tiene 8 guardias al mes. Pero, además, tiene que hacer docencia, investigación y exponer en los seminarios centrales casos clínicos. Al detalle. Buen chico. 

¿Que sueldo tienen los residentes?
Depende de las becas. Sucede que el salario del residente no es un salario propiamente dicho, ya que se considera lo considera cómo personal en formación. La idea de la residencia es la del posgrado, y en general los posgrados los paga quién los quiere ( y puede) hacer. Dicho ésto, existen becas Nacionales y becas Provinciales. Las mejor pagas son las que, obviamente, cuentan con las dos, rondando los 15.000 $. Aquellas residencias que cuentan sólo con becas nacionales, no superan los 10.500 pesos ( Palpatine, R3 de cirugía, casi al finalizar su formación, ganaba ésto) y las residencias que sólo tienen becas provinciales, rondan los 9.000. Acá es donde me hicieron ruido los números, porque si sumamos las Nacionales a las Provinciales, deberíamos obtener unos 20.000 $ . Nadie me supo explicar donde queda el faltante.
Para los desdichados que sólo cuenten con la beca Provincial, como el pobre de Palpatine, no se aflijan, por una artimaña legal a uno le liberan la matricula y además de la sobre humana carga horaria, el dichoso residente puede hacer guardias en otras instituciones y cobrarlas. Dios bendiga a los buenos corazones. 
Para que éste articulo no pierda vigencia: El dolar oficial, hoy se encuentra a 8.67 y el blue a 12.55 ( Según La Nación online )

¿Y cómo les va a los concurrentes?
Sólo encontré uno y lo vi en el Centenario mientras realizaba mis rotaciones. No todas las especialidades cuentan con ésta modalidad ya que reduce drástica mente la cantidad de horas de práctica (se sobre entiende que especialidades muy técnicas cómo cirugía y anestesia, entre otras, será difícil que la tengan) El Dr Nick   parecía estar más vivo. Sin embargo, debía realizar 6 guardias al mes y sólo tenía que trabajar hasta las 6 pm, ingresando a la misma hora que los residentes. Por otro lado, tenía un día libre a la semana y no le retenían la matricula. Hacía lo mismo que los residentes (Docencia, investigación y presentación de casos) sólo que con menos exigencias. El día libre trabajaba en una famosa empresa de medicina ambulatoria que llamaremos EkO. No existen becas para concurrentes, por lo cual se tienen que mantener solitos. Es una modalidad que está dejando de existir. 

¿Vacaciones?
Todos tienen 15 días libres al año (por lo menos cómo R1) aumentando, por negociación entre residentes, a medida que avanzan en la especialidad. 

Esperemos poder explayarnos más sobre las características de cada especialidad, me encantaría, pero sólo sería interesante en la medida en la que los residentes acepten sentarse a charlar sobre las mismas, café de por medio, para contarnos lo bueno y lo malo de cada especialidad. 


domingo, 9 de noviembre de 2014

Cosas que hay que saber de medicina: ¿Qué es una Emergencia, una Urgencia o una Consulta médica?

Sería importante que el común de la gente maneje algunos términos médicos, ya que, de no comunicarnos con los mismos códigos, incurrimos en una falta de entendimiento,  lo cual genera, obviamente, confusión, frustración e ira. La lectura aproximada de éste texto demorará apenas 5´39´´ pero el rédito de leerlo es de varios meses. Si se comparte y difunde, en tiempo acumulado, el rédito sería de varios años/hombre.

Cuando uno solicita atención médica puede requerirla en torno a tres categorías que todos debemos conocer: Consulta Médica, Urgencia o Emergencia. Ya con los colores vamos viendo de que se trata ésto. empecemos por la más importante, como corresponde.

Una  Emergencia médica es una situación que pone en peligro tu vida. Si no media atención médica con rapidez, corres riesgo de perecer. Hagamos el ejercicio de imaginar en qué situaciones estamos expuestos a dicha condición. ¿Un infarto dirá alguno?¿Una perdida de conocimiento sin recuperar podrán decir otros? La realidad es que interpretar una emergencia no suele ser difícil, pero hay que ser objetivo. Seré reiterativo en decir que sólo es emergencia cuando corre riesgo tu vida. Las emergencias tienen la característica, en su mayoría, de ser inesperadas (un accidente automovilístico, una caída desde lo alto,  una herida de arma de fuego, etc) de ocasionar una alteración física o mental inmediata en la persona (fracturas múltiples, perdida de conocimiento, sangrado profuso)

En el siguiente escalón se encuentran las  Urgencias . No hay que confundirse, lo cual es difícil a la hora de emplear una palabra  que cotidianamente utilizamos para referirnos a lo inmediato. También suele ser difícil, para la persona no entrenada, diferenciar ésta categoría de la anterior. Podríamos decir que en una   Urgencia la persona requiere que la atención se preste en el mediano plazo, ya que de no mediar intervención médica alguna, se convertirá en una emergencia, comprometiendo seriamente la vida del paciente. Son ejemplos un dolor abdominal intenso de varias horas de evolución (puede ser una apendicitis) vómitos, fiebre y diarrea en un lactante (se deshidratan rápidamente) un desmayo, una hipo tensión  o una fractura no complicada (sin desplazamiento, cerrada) Cómo ven, es muy difícil determinar entre una y otra. Las pautas a tener en cuenta son siempre las mismas. Si la persona está consciente,  se encuentra lucida, y no tiene ninguna lesión evidentemente grave (sangrado profuso, un hueso a la vista, etc) debe activar el servicio de emergencias y debe recibir atención medica rápidamente, pero no con los tiempos de la emergencia.

Por último y sí, menos importante, la Consulta Médica, Es fácil de identificar pero difícil de objetivar. Si yo presento un dolor de garganta insoportable y no puedo ingerir ningún alimento sin que me moleste, para mi, eso va a ser una urgencia. Yo voy a querer que me atiendan rápido, porque me urge salir de esa situación. Sin embargo, no corre riesgo mi vida. Si yo vengo con tos de una semana de evolución y ya no puedo dormir por las noches, voy a querer que alguien me la quite ya. Sin embargo, en lo inmediato, no corre riesgo mi vida. Podría ocurrir que el dolor de garganta devenga en algo más grave y se convierta en una urgencia, o que la tos concluya en una neumonia, pero al momento de reclamar la consulta, si los síntomas no ponen en riesgo la vida de la persona, se transcriben cómo consulta médica. Y la consulta, puede esperar.

Para concluir, me han preguntado varias veces cuanto se demora la atención en cada una de las categorías. A lo que siempre contesto, depende de si el médico va hacía la persona o si la persona va hacía el medico. Tengo más experiencia en la primera de las situaciones, ya que he trabajado cómo operador en el SIES107 de Rosario (EFECTOR PÚBLICO) y actualmente me encuentro como operador en el CCO de URGENCIAS435111 (empresa del grupo OSDE) Tanto en lo publico como en lo privado la Emergencia recibe atención de inmediato. No se duda. Si es una emergencia, el servicio responde lo más rápido posible. Entiéndase que las posibilidades de una entidad publica como el SIES, que cuenta con una decena de móviles para una ciudad de 1,5 millones de habitantes, no son las mismas que para una empresa privada (aunque deberían) que cuenta con recursos "ilimitados" abocados a su tarea. Dependiendo de la zona, el tiempo de demora entre la llamada y la llegada del móvil de alta complejidad suele ser de pocos minutos cuando de  Emergencia hablamos. Una Urgencia demorará, en lo privado, algo menos de 15 minutos y en lo publico dependerá de la disponibilidad de los móviles de la zona. En éste último caso, el paciente recibirá la atención en un tiempo prudencial, pero debe tenerse en cuenta la escasez de recursos y la prioridad de aquellas personas que están en peligro de perecer en lo inmediato. La Consulta Médica   demorará, en lo privado,  un tiempo prudencial de acuerdo a la demanda, siendo éste de menos de 90 minutos cuando ésta es baja y de algunas horas cuando es alta. En los efectores públicos NO SE ATIENDEN CONSULTAS A DOMICILIO. Sería impracticable para el estado realizar éste tipo de servicio. Por lo menos con las condiciones actuales.

Ahora bien, la segunda situación, la de la persona yendo hacía el médico, es distinta. En éste caso sólo puedo hablar de lo publico, ya que no he trabajado nunca en el sector privado. Actualmente me encuentro realizando las rotaciones de mi práctica final en las guardias de los hospitales Alberdi, Centenario y el hospital de Roldan. Se atienden TODAS las categorías, pero siempre en el orden de prioridad. Las  Emergencias  serán atendidas al instante, las  Urgencia lo antes posible, y las  Consulta Médicas   cuando no haya más Emergencias/Urgencias. Así es que si yo estoy esperando en la guardia a que me vean la garganta por dolor al tragar, bien puede ocurrir que me atiendan en algunas horas o que ni siquiera logren revisarme. No hay demasiados médicos por guardia y la capacidad de atención es bien limitada. Por tanto, si hay 3 médicos, los tres se abocaran a estabilizar el paciente que corra riesgo de perder la vida desatendiendo (por obvias razones) al resto. Mi consejo es que si usted quiere realizar una consulta, se dirija al centro de salud más cercano o saque turno por consultorios externos, ya que de lo contrario, quizá deba esperar más tiempo efectivo.

sábado, 25 de octubre de 2014

La insalubre salud publica

El secreto es moverse por debajo de la tierra. Entré a la guardia por  los pasillos subterráneos, secretos para la mayoría de los mortales. Quienes transitamos desde hace años por el el Hospital Provincial del Centenario, de una clase a otra, alguna que otra vez nos hemos aventurado por éstas tenebrosas arterias. 

Hace poco que rendí mi última materia  en la Universidad Nacional de Rosario, por lo que ahora me encuentro realizando las rotaciones hospitalarias de rigor antes de salir a la cancha. Uno de los hospitales que me tocó, fue éste. Por eso, el viaje ahora tenía otro sabor. No era una aventura más de estudiante.  La noche anterior, no había dormido nada. 

Entré a la guardia por esos pasillos de miedo.  Oscuros, llenos de tubos con goteras, con cartones y bolsas de residuo sanitario apiladas por doquier. Ingresé por la puerta de las ambulancias, sólo que desde el lado de adentro. Ese olor a hospital concentrado penetró en mis filetes nasales con la contundencia de un chorro de agua.

A la izquierda, la sala de enfermeros estaba vacía (todos estaban atendiendo) y a la derecha, la sala donde se encuentran los pacientes más graves, atestada. Había allí cuatro personas. Un señor de unos 45 años inflado como un sapo -el termino médico es "abdomen en batracio"- Sus testículos tenían el tamaño de la cabeza de un adulto, sin exagerar. Estaba allí por un síndrome ascitico edematoso, arriba de una camilla, desnudo, como si su pudor se hubiera ido con su salud. Otro  de unos 50 años, que tenía conectado oxigeno a libre demanda por problemas relacionados con su enfermedad pulmonar obstructiva crónica, tenía aún puestos sus zapatillas, cuya suela estaba impregnada de caca. En ese mismo lugar, había otra señora, pálida, sudorosa, por problemas relacionadas con su diabetes. La última de las mujeres internada allí, de unos 70, epiléptica y con problemas psiquiátricos, yacía adormecida en posición fetal. Todos en un cuarto con iluminación artificial, no más grande que tu habitación o la mía. 

Al lado de esa habitación hay otra donde se internan a los pacientes de distintos servicios. Eran unos 7, en una habitación pequeña. Todos en ese mismo lugar. Con música algunos, en silencio otros. Todos lúcidos, mirando, cayados, el desfile de médicos y enfermeros.

Seguí caminando, y a la derecha, estaba la sala de observación, donde aguardan los pacientes por una razón u otra.  Había unas 10 personas, sentados , acostados, parados incluso. Se acomodaban como podían. Hace unos días estaba siguiendo a uno de los más grandes gastroenterologos del país, y lo escuché, al ver ésta sala, decir  "ésto es peor que un hospital de campaña. Pero no uno de ciudad, uno rural" 

Luego, le siguen los consultorios. Son 3, y todos tienen dos puertas. Una hacía el norte (que da al pasillo por donde yo caminaba) y otra hacía el sur (que da a la sala de espera por donde ingresan los pacientes) En esas salas, también había personas internadas. 

En ese preciso momento, en ese instante, una idea me atravesó la mente. No quería ser médico de éste sistema de salud que consume cómo un incendio voraz todo atisbo de dignidad humana . No quería estar ahí. No podía estar ahí. Me deprimí. ¿Esa era la salud de lal que tanto nos vanagloriamos? Me sentí diminuto delante de un monstruo despiadado, horrible, devorador de decencia y humanidad.

Entré a la sala de residentes, me presenté, y comenzó la jornada. Los pacientes se atendían en las salas donde otros yacían. O en los pasillos o en donde hubiera lugar. El espacio físico y el personal escasea, Incluyendo los médicos. No se crean ésto de "Ya hay muchos médicos"

Pero entonces algo pasó. A media mañana llego una médica especialista. Me encantaría decir el nombre o la especialidad, pero vamos a salvaguardar su ejemplo. Entró y antes de dejar sus cosas empezó a dar ordenes ¿Podremos tapar a éste paciente que ésta desnudo, por favor?¿Podremos limpiar a éste?¿Podes mirar éste paciente? Fueron gestos diminutos, pero alumbraron como chispazos la noche más oscura.

Cuando salía de la guardia, después de una jornada de 8 hs (es lo que nos exigen durante las rotaciones) me sentía abatido. Pero entendí algo, que se fue marcando aún más durante mi tránsito por los otros hospitales, principalmente el Alberdi, donde las médicas de guardia son madres de los pacientes y de los aprendices. El sistema no existe. Realmente, las personas son el sistema. Y las personas se cambian con elecciones, con votos, con ejemplos o buenas acciones.


miércoles, 22 de octubre de 2014

El final de mis sueños


Revisando borradores viejos, me encontré un escrito que relata un sueño que tuve algunas noches antes de rendir mi última materia. Mis dos pasiones se mezclaron en una explosión onírica


Me encontraba esperando en la puerta de un aula indefinida el llamado del docente que me iba a evaluar en el final de clínica médica, mi último examen de la carrera. Allá a lo lejos suena una bisagra y sale el profesor Alcides Greca, el jefe de área, quien grácil, se encamina hacia mí. Me pide, sin mediar palabra, que lo acompañe.

Lo sigo y entro al salón donde me aguardaba el resto del tribunal examinador, compuesto por el Dr Gallo; muy parecido al Dr Chapatín, ese entrañable personaje de Roberto Gomez Bolaños, y por el Dr Parodi, quién guarda notable parecido con el príncipe Harry de Inglaterra. Son tres de los cuatro autores de "Terapéutica Clínica" de editorial Corpus. Hasta ahí iba todo bien. Recuerdo haber pensado "Buena mesa". Pintoresca, seguro.

 -Bien-me dice Greca- Vamos a tener un examen un poco atípico. Vamos a hablar de "La metamorfosis" de Franz Kafka. ¿Lo leíste verdad?
-¡Claro! - le contesté animado pero confundido. Empezamos a analizarlo. Luego de un rato largo, y de varias idas y vueltas, llegué a la conclusión de que el personaje del libro padecía una depresión de rasgos melancólicos. Las más graves por el riesgo que conllevan de suicidio.
 -Muy bien ¿Cómo lo tratas?-me pregunta Greca
-Fácil, lo primer...
-¡Cómo lo primero!- me interrumpe a la vez que el resto del tribunal se tapa la cara, avergonzados por mi infinita ignorancia.
-Si, lo primero es estabilizar el paciente
-¡Cómo que estabilizarlo!

Empiezo a dudar, me da miedo desaprobar, y en cataratas empiezo a ensayar adivinanzas
 -Claro, darle antidepresivos, ansiolíticos...
 -No no, jamás. -Y finalizar con terapia de electrochoque... 

Ahí Greca se convierte en Julio Cortázar, ríe, y me echa de la mesa. Cuando giro sobre mi hombro, la puerta se cierra enfurecida. Abro los ojos y me encuentro mirando el techo. Son las 4 am del día anterior al examen. Transpirado, recuerdo que me dije "Suficiente de psiquiatría"

domingo, 12 de octubre de 2014

Un robo, una reflexión

Ayer por la tarde volvíamos del parque independencia de Rosario con la gente de Amigos en Salud, luego de una jornada breve de trabajo en torno a la semana del prematuro propuesta por UNICEF. Paramos en un el semáforo del cruce de Oroño y Mendoza (zona muy concurrida, céntrica) y veo que vienen dos personas en moto, en contra mano. Eran las 18 hs.

Automáticamente digo en voz alta "esos son chorros" . Obviamente, cuando el semáforo se pone en verde y avanzamos, vemos a una señora de unos 70 años sujetándose el pecho, sollozando, acurrucada contra contra la pared de la esquina. Otra mujer estaba consolándola. Mi paupérrimo poder deductivo me hizo quedar como un visionario del crimen.
¿Por qué se mueven con total impunidad? ¿Por qué roban de día y se van como si nada?¿Por qué? Y claro, la respuesta está en la pregunta. Porque se van. Tenemos un sistema policial que se sostiene por una gran mayoría de individuos que concurren a él por desempleo más que por oficio. Son poco profesionales e incluso, muchas veces, no inspiran más que miedo. Si, me da miedo la policía. Pero éstas personas son las encargadas de perseguir a los delincuentes. A los delincuentes que se van y que no se quedan a esperarlos.

En el caso hipotético de que yo cometa un crimen, me quedaría, obvio. Si yo hubiese actuado y hubiese aprendido a los "motochorros" echándoles el auto encima, me habría quedado. Y así, la policía me habría aprendido a mi junto con ellos. Los abogados me habrían acusado de algún delito culposo y habría pasado entre 6 y 10 años preso. Quizá, incluso, habrían armado una causa para que pareciese que yo atropellé a los delincuentes que estaban esperando el verde en el semáforo. Quizá, en lo civil, habría tenido que resarcir económicamente a los mismos. Por eso, no seamos tontos. No sirve la justicia a mano propia. No existe justicia a mano propia porque no estamos en una sociedad de bárbaros. No somos bárbaros. Nuestros vehículos están identificados, nuestras armas están registradas y, principalmente, no somos delincuentes.

¿Qué hacemos? El plan se me antoja sencillo, producto de una meditación muy superficial. Creo que varios de mis lectores deben de haber arribado a las mismas conclusiones.
Primero, lo obvio. Esa gente que actúa con impunidad y roba a una anciana, lo hace porque es la norma en su mundo. Hay que eliminar su mundo. Hay que combatir la exclusión, el resentimiento y la deshumanización de éste sistema cosificador y mercantilista. Si yo ignoro que hay niños que crecen en condiciones subhumanas (la mayoría de los perros familiares reciben mejores cuidados que cientos de niños en nuestro país) luego será difícil ignorar delincuentes que se comporten como subhumanos. Ésto sería la solución a largo plazo.

La solución a mediano plazo consistiría en generar policías de altísimo nivel profesional. Ser policía debería ser un honor alcanzado con merito. Se debería plantear como un proceso de varios años y no de unos pocos meses. Deberían estar mejor pagos y presentar mejores condiciones laborales, con más garantías. No debería ser para cualquiera.

Tercero, y no menos importante. Si no se actualiza el sistema judicial, si no se aceitan los engranajes de la ley, si no están presos quienes delinquen, no hay solución a corto plazo. Parece de locos que en pleno XXI estemos utilizando papeles, cartas documento y demás tortugas. Hay que actualizar muchos ministerios y el de justicia, no es la excepción. Va siendo hora de la informatización de la burocracia.

Tres párrafos que simplifican una realidad abrumadora. Son apenas el titulo de algo que se debería comenzar a plantear seriamente, porque de no hacerlo, vamos camino a convertirnos en un país de cuarta. ¿Queremos eso?

viernes, 5 de septiembre de 2014

Momento "Click"

Hace unas semanas  estuve en el Paruqe Nacional Iguazú. Obviamente, volví embelesado. Fue allí donde tuve una revelación, un momento "Click".  Estaba sentado en el patio de comidas , sólo, meditando y prestando atención a los detalles. Tratando de armarme una imagen mental del momento que no quería que acabase nunca. Había unos preciosos animales a mi alrededor, sumamente extrovertidos y desvergonzados. Eran Coaties (Pizotes en Costa Rica).



Por todos lados había advertencias acerca de no alimentarlos. Sin embargo, la gente les brindaba porciones generosas de galletas, sanguches, empanadas y demás colaciones. Ellos, ajenos a la legislación, tomaban cada una de éstas ofrendas muy animados. Incluso sucedió algo gracioso. Una pareja de coreanos se sentó a degustar un paquete de Lays  (o por lo menos, esa fué su intención) Se acercaron a una mesa, lo apoyaron sobre ella para correr las sillas y acomodarse, y en ese ínterin un coatí, con una agilidad extra ordinaria, saltó del suelo al apoya brazos, del apoya brazos a la mesa, se abrazó al paquete de papitas y corrió cómo si se hubiera hecho con el secreto de la vida eterna. Detrás de sí lo persiguieron otros veinte coaties, hasta que se internaron en el bosque. Los perdí de vista, pero podía oírlos chillar (y pelear) por el botín.

Ese fue el momento. Traté de imaginarme  éstos animales en su estado salvaje. Son mamíferos, omnivoros sociables (viven en grupos de 5 a 20) por lo que supuse que pasarían sus días escapando de depredadores (cómo el yaguareté) viviendo en los árboles y pariendo crías cada 65 días.  Pero había algo extraordinario en ellos, cómo también lo hay en nosotros. Su cerebro. En menos de 100 años (el parque nacional iguazú se fundó en 1934) éstos animales se vieron sometidos a un cambio inmenso en sus estilos de vida, en su ambiente, y sin embargo se adaptaron. Todo gracias a su cerebro, el cual les permitió con inteligencia beneficiarse de ésta situación, que con toda probabilidad llevó al limite de la extinción a otras especies. Estas criaturas nos incitan a que los alimentemos, nos seducen. Caminan entre nosotros y sobre nosotros cómo si fuésemos sus fieles sirvientes. ¿Cuanto les habrá llevado concluir en que, por lo menos allí, no eramos peligrosos para ellos? Es notable también, que las habilidades adquiridas son transmitidas de generación en generación. Digo ésto a modo de especulación, sin ningún argumento sólido, simplemente por haber observado a los más pequeños especímenes participar activamente de las colectas.

Quizá, cuando nosotros no estemos (creo que muchos animales cuentan con mayores herramientas para sobrevivir en un medio ambiente tan cambiante) sean los prociónidos (familia a la que pertenecen los coaties y los mapaches) quienes pueblen la tierra, en una de esas con mejor suerte y más consciencia que la nuestra. El momento revelador, hermoso, mágico, fue ese en el que entendí que nosotros también estuvimos allí hace millones de años. Fue como una ventana en el tiempo. ¿Habremos robado comida a algún otro animal más desarrollado?¿Nos habrá alimentado alguien?